Mi memoria, no es que de para mucho, a veces conozco personas
que estuvieron en tu infancia, pero muchas veces no te acuerdas de quien era, o
en otro caso, te acuerdas tan tarde de
ella, que quizás haya pasado al lado tuya, y ni siquiera la reconoces. Pues os
voy a hablar de mi caso sobre alguien especial.
La historia comienza cuando yo tenía doce años, solía ir a
la casa de mi prima, admito que me encantaba ir una vez a la semana, pero si algo
tenia de especial, era la gran cantidad de gatos que tenía a su cuidado, podían
tener de todo, pero eran de los más lindos.
Justo al lado tenía unos vecinos que siempre había una niña
que siempre se apegaba a mi prima y a mí, se notaba que les gustaba más los
gatos, que nuestra presencia , aunque eso con el paso de los meses iba
cambiando. Todavía recuerdo cuando nos metíamos en una higuera y vivir
aventuras que nos inventábamos, desde la búsqueda de una pelota, hasta
cualquier historia que nos inventábamos para nunca salir de la higuera.
Años después, deje de verla por razones que aun desconozco y
lo que viene siendo la visita de los gatos y meterse en la higuera ya no era lo
mismo, faltaba el alma de la diversión allí.
Ya han pasado siete años desde esos días y quien fuera a
imaginarlo, me reencontré con ella, si algo no ha cambiado es que sigue siendo
una petarda, en el buen sentido de la palabra, por lo demás ha cambiado mucho,
y si estás leyendo esto, pues… espero que te haya encantado y que siempre lo
hago de corazón, SISTER (es que BRO es solo para tíos)
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