Esta segunda parte es la excepción, de todas las demás, ya
que es la única que no he conocido en persona, pero que no se diga, que no se
puede conocer a la gente por mensajería.
Esta historia comienza un domingo de feria, en el que viendo
el panorama y la feria se acaba , dos amigos y yo decidimos salir de allí e
irnos dirección a Jerez de la Frontera, donde ellos quedaron con su
correspondiente mujer, y yo, pues esperaba confirmación de conocer a una amiga
de las que quedaron con mis amigos, pero claro, esto de conocer conocidos no
era lo mí, y aparte , no iba a presentarse ese día, sino que iba a ir una amiga
suya para ver cómo era, fui una tarde entretenida, aunque claro, algo
decepcionante porque no llegue conocer a ella.
Pasaron los meses y decidí hablarle, aunque los nervios
estaban a flor de piel, porque nunca había conocido a alguien por mensajes, así
que no sabía que contarle y demás.
Durante el verano le perdí el contacto, hasta que decidí retomarlo
a mediados de septiembre, ya que si algo no me gusta, es perder el contacto con
alguien.
Tuvimos la oportunidad una vez, pero era poco tiempo el que
iba a verla y no iba a tener tiempo suficiente para apreciar a una venezolana,
la primera en mi vida, así que decidí aplazarlo hasta que ambos tuviéramos tiempo
libre para quedar.
Si algo debo destacar de ella, seria dos cosas:
La primera es que a pesar de perder el contacto tantas veces
con ella, el interés entre nosotros dos se mantiene constante y la segunda es
que somos uso piltrafillas que si por algo destacamos es por nuestros lunares.
Pd: es la venezolana más guapa que he conocido en mi vida y
espero que eso no cambie.
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