Esta es la última historia sobre mi nombramiento como Latin
Love, creo que le debo a ella ese nombre, igual que a las anteriores, tanto a
la primera por marcar el inicio, la segunda por marcar el punto medio y la última
por ser el punto final. Debo decir que esta historia es diferente a las otras dos en un aspecto que cuando lo vayáis
leyendo, lo comprenderéis
La historia comienza por la asistencia a una de las fiestas
de la ciudad de Cádiz, la barbacoa del Carranza, esa fiesta en la que la
juventud de la provincia se reúne para beber y comer como si no hubiera mañana.
Fui con mi amigo Rafa, Dani y yo sobre las 7 de la tarde para estar listos y
poder ver la puesta de Sol en Cádiz y como ver una puesta de Sol sin beber una cerveza se queda vacío, mi amigo, Rafa, me llevó a una cervecería a costa de playa y
me pedí una de mis cervezas favoritas, la Guinness, y disfrutamos de un buen
ocaso.
Llegó la noche y decidimos establecer nuestro asentamiento
en la playa y lo primero que veo es dos mujeres haciéndose fotos propias de una
revista, como si de una revista de moda se tratara.
Cuando mi interés
afloraba hasta por los poros de mis brazos, decidí dirigirme a ellas dos para
conocerlas junto a dos personas más que supuse que sería su hermana pequeña y
el padre, pues… las dos mujeres de las fotos eran madre e hija y los otros dos
eran la hermana pequeña y un amigo de familia.
Si tuviera que destacar cosas sobre ese momento, las tendría
que numerar de la siguiente forma:
1.
La frase con la que entré fue la más patética
que he dicho en mi vida.
2.
Después de decirla, hubo un silencio muy largo
en los que me decía a mí mismo: por
favor, decid algo, que me estoy sintiendo incómodo.
3.
La frase les hizo sacar una carcajada en la que
posteriormente me sentí aliviado después de todo.
4.
De todo lo que me ofrecieron de comer, acepté
chocos fritos, porque era lo único que me gustaba.
5.
Eran colombianos, gente cuya habla me parece la más
curiosa.
6.
Para ser mi primer Carranza, me lo pase genial
conociendo a la familia al completo.
Después de eso, mis amigos decidieron irse, pero yo, como
buen hombre, le pedí el número a la hija mayor, para no perder el contacto con
nadie.
Después de ese día no volví a ver a la familia al completo,
pero decidí hacer una cosa:
Todos los días que salía de la universidad a tiempo, decidía
ir a verla a ella, que estudiaba en un instituto cercano a mi piso, todo para
no olvidarles, ya que de vez en cuando, también estaba el amigo de familia ( me
llevé desde esa noche en la playa hasta dos meses después pensando que era el
padre).
Para concluir, me gustaría decir una cosa sobre ellos.
Conocerles a ellos, ha sido mi mayor logro, ya que nunca había conocido a una
chica latina junto a su familia en un mismo día (Si, el amigo de familia
también es considerado familia, sino, no se llamarían así). Para mi conocerlos
fue la experiencia, que decía de mí que, soy capaz de todo y mucho más, aunque
la verdad, ahora que lo pienso, les tengo que invitar a un cuarto de chocos a
todos. Espero que esta historia pueda llegar a ellos, ya que me gustaría que lo
leyeran.
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