viernes, 5 de junio de 2015

no hace falta tetas para escribir sobre ti


Este artículo juega con conciencia y escritor, así que los paréntesis son la conciencia hablando con el escritor, así que pongan atención a todo detalle:
Hace dos o tres meses, escribí sobre una compañera de mi clase, que es todavía una de mis compañeras 
Preferidas, y uno de mis amigos se encelo de manera que quería que escribiera sobre él, pues aquí tienes tu espacio en este blog de blog aficionado:

Nuestra historia puede remontarse al año 2002, yo era dos meses mayor que él, pero como nació en un año distinto, pues es un año menor que yo, estábamos en las clases particulares de inglés y como de costumbre, fue otra persona con la que no me llevaba bien ( normal, de pequeño nunca te llevaste bien con nadie). Lo más curioso puede ser que en esa clase éramos los peores, nos pegábamos por la molestia, dándonos igual nuestro alrededor, vivíamos en nuestra arena (vamos, que te la soplaba la maestra, tu cogías y le pegabas) y lo más gracioso era que al día siguiente, hacíamos como si no hubiera pasado nada, pero si pasaba, nos alejábamos cada vez más y ya no sabíamos nada de nadie.

Yo me mude a otra academia ¿razones? me estaban jodiendo la infancia en aquel cuchitril, y para sorpresa, tres años después, me lo volví a encontrar, se notaba que allí no se lo pasaban muy bien que digamos, y les comprendo (acuérdate de que uno de ellos es tu primo tercero, eso no es na, pero es familia).

Pasando los años, empecé a salir con un grupo diferente de amigos, sin dejar a los otros detrás y para sorpresa, ¿quién está en ese grupo? el (admítelo, ya estabas pensando que te seguía para matarte) ¡Joder, que situación más incómoda! (y tanto).

Poco después cuando iba adaptándome a su presencia, aunque no me diera cuenta, le estaba fastidiando la vida (creo que fastidiando la vida se queda corto, pero si tú lo dices, será así). En principio, una de mis bromas, fue lo que encendió la mecha (en serio, Gonzalo, ¿en que estabas pensando en ese momento?, si era obvio que esa no era su hermana, y no encendiste la mecha, reventase el petardo). Bueno, con eso aprendí a pensar antes que hablar. 

Los días pasaban, y las semanas también, y bueno, como no me gusta quedarme de brazos cruzados, empecé a demostrarle a esa persona, que realmente no era el tipo de persona que él pensaba, sino, una persona racional y de gustos similares a esa persona, así que poco a poco y creo que ciegamente, se lo demostré. Los días posteriores empezó la alianza en la que viviríamos experiencias inolvidables (de milagro son inolvidables, porque menuda cantidad de alcohol os metisteis), conocimos gente (más bien conociste a la novia de una vez por todas), cierto, la conocí de una vez por todas, pero eso no es importante (¿cómo que eso no es importante?, ¿tú quieres que te pegue?) Conciencia, ¿para esto te meto en mi artículo?, voy a acabar ya por tal de no liarla más.

Si tuviera que recordar algo de todo, sería la frase:


Como tú me cae muy bien, te vamos a felicita los carnavales y el san Valentín, pero pa eso está tu novio que te eche un buen polvo, grande y largo

No hay comentarios:

Publicar un comentario